APOSTANDO POR EL TERRITORIO: EL CAMINO DE SANTIAGO Y EL RESPETO AL PATRIMONIO CULTURAL Y NATURAL

Conocer la historia nos acerca a entender nuestra identidad. Respetar y preservar el legado de nuestros ancestros es un compromiso que nos permite asegurar que futuras generaciones también puedan descubrirlo y valorarlo. No somos dueños de este rico patrimonio histórico, cultural y natural, somos tan sólo sus depositarios y custodios. Por ello tenemos que emplearnos a fondo para su óptima conservación.

Uno de estos maravillosos bienes es el Camino de Santiago, un itinerario de peregrinación que entra en España por el valle francés de Aspe, emergiendo en el Puerto de Somport, donde convergen peregrinos de toda Europa siguiendo las rutas que ellos mismos han ido forjando durante siglos. A su vera nacieron pueblos y aldeas, floreció la economía local y se fomentó el intercambio de ciencia y conocimiento de otras culturas, estableciendo lazos de cooperación entre reinos y territorios. Como afirmó Johann Wolfgang von Goethe, «Europa se hizo peregrinando a Compostela».

Hasta el siglo XVI, Somport fue sede de uno de los tres hospitales de peregrinos más importantes de la cristiandad, junto a los de Jerusalén y Mont-Joux, en el Gran San Bernardo. Este hecho se documenta en el Códex Calixtinus, Liber peregrinationis (capítulo III), obra atribuida al monje benedictino francés Ameryc Picaud.

El monasterio y hospital de Santa Cristina, fundado en el siglo XII, se creó para ofrecer refugio y asistencia a pobres, enfermos, viajeros y peregrinos del Camino de Santiago. Originalmente vinculado a la Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén, pronto se estableció como una orden independiente, la Orden de Santa Cristina, con un enfoque militar y hospitalario. Hoy, los restos de este monasterio son accesibles gracias a las excavaciones arqueológicas realizadas por el Departamento de Patrimonio del Gobierno de Aragón. El hallazgo de este importante vestigio histórico y las diversas actuaciones posteriormente realizadas para documentar el monasterio, están arrojando luz sobre la significativa relevancia que tuvo este cenobio en su momento, permitiéndonos apreciar el privilegiado entorno que los primeros monásticos seleccionaron para construir el Hospital.

Los peregrinos atraviesan el Somport, iniciando el tramo español del Camino de Santiago en la estación invernal de Candanchú, perteneciente al municipio de Aisa (Huesca). Cerca del paso fronterizo entre Francia y España, se encuentran los mojones que marcan el inicio de este itinerario, cuya señalización merecería mayor relevancia.

Como se recoge en varios documentos, el Camino de Santiago está sembrado de numerosas manifestaciones de fervor, de arrepentimiento, de hospitalidad, de arte y de cultura, que nos habla de manera elocuente de las raíces espirituales del Viejo Continente. A lo largo de la historia ha experimentado fluctuaciones en el flujo de peregrinación debido a plagas, guerras, conflictos territoriales y epidemias. Sin embargo, a pesar de estos desafíos, ha persistido a través de los siglos, manteniéndose como el principal itinerario de peregrinación en nuestro país.

Actualmente, el Camino de Santiago cuenta con los reconocimientos nacionales e internacionales que le otorgan la máxima distinción y protección. En 1987 el Consejo de Europa lo declaró “Primer Itinerario Cultural Europeo”. En 1993, la UNESCO, en la sesión celebrada en Cartagena de Indias, le concedió su máxima acreditación como “Patrimonio de la Humanidad”. En 2001, el ministerio de Cultura aprobó la declaración del Camino de Santiago como “Bien de Interés Cultural” (BIC). En 2004, la Fundación Príncipe de Asturias le adjudicó el galardón de “Premio Príncipe de Asturias a la Concordia” 1 y en ese mismo año el Consejo de Europa lo consignó como “Gran Itinerario Cultural Europeo”. Todos estos reconocimientos, por tanto, corresponden al trazado que recorre nuestro territorio, aunque en muchas ocasiones no seamos conscientes de la relevancia que ello representa.

Como en la Edad Media, el Camino sigue siendo un eje de comercio e intercambio cultural. Según la Oficina del Peregrino de la Catedral de Santiago, en 2023, los peregrinos procedían de al menos 132 países (244.000 extranjeros y 198.000 españoles), cifras basadas en quienes recogen la Compostela. De estos, menos de tres mil inician su ruta desde nuestras tierras.

El notable impacto económico que casi medio millón de peregrinos tiene en los territorios visitados es significativo, y repercute en una amplia gama de servicios y productos. Entre ellos están los que cubren las necesidades básicas de alojamiento y comida más los complementos esenciales en el itinerario que habitualmente no se llevan en la mochila.

El Camino de Santiago en Aragón recorre en su mayor parte las comarcas de La Jacetania y las Alta Cinco Villas, lo que significa que un peregrino realizará entre cuatro y cinco etapas en nuestro territorio. Según estudios realizados por la Facultad de Económicas de la Universidad de Santiago de Compostela, a petición de la S.A. Xacobeo de Galicia, el gasto medio diario por persona se estima entre 60 y 70 €, siendo un 2’3 % superior al que realiza el turista, datos que nos permiten estimar de forma aproximada el retorno económico que el tránsito de peregrinos podrían representar para esta zona.

Puente de Peregrinos

Proporción de caminos

Puente de Peregrinos Proporción de caminos Los peregrinos realizan el Camino a lo largo de todo el año y aunque los cálidos veranos de los últimos años puedan estar modificando algunos hábitos y las fechas preferidas para emprenderlo, el Camino no se asocia a una estacionalidad específica. Esto se debe a que las temporadas vacacionales varían entre los distintos países, permitiendo que el flujo de peregrinos se mantenga gran parte del año.

A pesar de los esfuerzos realizados en los últimos años por mejorar la experiencia del peregrino, incluyendo la implantación de una señalización normalizada, ajustándolo a la normativa del Consejo Jacobeo, la redacción de la Directriz del Camino de Santiago, la construcción de áreas de descanso y de algunas infraestructuras, no se han logrado avances significativos en su promoción y mantenimiento. Posiblemente, esto se deba a la pertinaz tendencia de considerar al Camino como un rival de las inversiones destinadas al turismo de nieve, y a los peregrinos como personas con escasos recursos económicos, una visión que no hace justicia a la diversidad y riqueza demostrada en los estudios mencionados.

Para ilustrar su impacto, podemos tomar como ejemplo la población castellana de Castrojeriz (Burgos), con 760 habitantes, que recibió a 55.000 peregrinos en 2023, o la de Foncebadón, en la comarca de La Maragatería (León), completamente abandonada desde los años 70 tras el declive de la minería que ha experimentado una revitalización gracias a la peregrinación, con la apertura de tres bares-restaurantes, cuatro albergues, un bar, tienda de ultramarinos, una pensión y actualmente otros servicios en construcción.

Estos ejemplos demuestran que el Camino no solo es un recurso económico, sino que también puede ser un remedio contra la despoblación rural. No se requieren grandes inversiones para lograrlo, los peregrinos sólo necesitan que se respete la Naturaleza para experimentar un viaje de espiritualidad, encuentro interior, superación y conocimiento, lo que subraya la importancia de respetar el entorno.

Hospital de Santa Cristina

Proporción de peregrinos (Datos Xunta Galicia)

Hospital de Santa Cristina Proporción de peregrinos (Datos Xunta Galicia) El paisaje y la topografía del Camino en Aragón son privilegiados, no se pretende transformarlo en un parque temático ni competir con otros tramos o actividades, pero sí es necesario realizar un gran esfuerzo por mantener las infraestructuras en óptimas condiciones, realizando periódicamente las acondicionamientos necesarios.

Aunque la afluencia de peregrinos por Aragón sea en estos momentos casi testimonial, representa “una gran oportunidad” para el territorio si logramos una promoción efectiva y convertir esta debilidad en una fortaleza excepcional. Podemos lograrlo aprovechando los recursos naturales que complementan el rico valor del patrimonio cultural e histórico que ofrece el territorio.

El Camino de Santiago no solo es un recurso cultural y espiritual, sino también un valioso medio para la vertebración de las comarcas que atraviesa. Los servicios revisiones y requeridos por los peregrinos pueden ser también una oportunidad para la creación de empleo, ayudando a fijar población en los pequeños municipios y a contrarrestar el abandono gradual que amenaza a estos pueblos con la desaparición.

Por todo ello queda lugar a la esperanza, llamando la atención de las distintas administraciones implicadas en la gestión de este Bien patrimonial, para que apuesten con decisión por su protección integral, alejando las inversiones de grandes infraestructuras que no sean respetuosas con lo que la historia nos ha legado, como la proyectada unión de las estaciones de esquí.

El Camino de Santiago debe ser un lugar de inspiración, soledad, contemplación, paz, silencio y armonía con la naturaleza, un espacio para la interioridad, el conocimiento y la solidaridad. Es un camino que solo requiere del peregrino que lo transita en la búsqueda de respuestas, de encontrarse consigo mismo y vivir una experiencia única que difícilmente se encuentra en otro lugar. Para ello se necesita respetar el entorno, el patrimonio y el paisaje… seguro que el retorno que se recibirá compensa con creces la exigencia que estamos obligados a conservar.

ERNESTO GÓMEZ

(Director de la Asociación de Municipios del Camino de Santiago)

https://www.amcsantiago.com/

Fotos

Hospital de Santa Cristina. Foto: Asociación de Municipios del Camino de Santiago

Puente de los Peregrinos de Canfranc. Foto: JavierMunozF – Own work, CC BY 4.0,

https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=109493821

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